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martes, 26 de noviembre de 2013

GONZALO BARROILHET VA POR EL ORO EN SANTIAGO 2014


Gonzalo Barroilhet hará su primer "Decatlón" en Chile y buscará medalla también en Garrocha. El “hombre 10’’ del equipo chileno para la cita zonal de marzo próximo, tomará parte en la temporada indoor de Estados Unidos y a fines de enero efectuará un heptatlón bajo techo en Arkansas como preparación para los Juegos Santiago 2014. “Espero subir al podio en mi país, frente a mi público. Mis mayores posibilidades son mi evento, que es el decatlón, en el que espero batir mi récord y acercarme a los 8.300 puntos. Me prepararé para hacerlo también en la garrocha’’, indicó en su breve paso por Santiago.
En el marco del que será el primer decatlón de su vida en tierra chilena, en busca de destronar al líder de la región sobre la “decena mágica’’ el brasileño Carlos Bezerra Chinin (8.393 este año), pero además tras una presea en una prueba como la garrocha, que sin ser la especialidad en que se ha desarrollado sí es uno de sus eventos de origen y que de hecho le ha dado frutos técnicos de primer nivel logrando incluso ser el mejor garrochista en el marco del decatlón de los Olímpicos Londres 2012 con un envión de 5.40 metros, el recordman criollo de las 10 pruebas Gonzalo Barroilhet, por estos días haciendo una cortada pasada por Chile, se alista ya para los Juegos Suramericanos Santiago 2014. Su concentración para este objetivo es total y de hecho tomará parte en la temporada indoor en Estados Unidos, su país de residencia, con el fin de efectuar a fines de enero en Arkansas un heptatlón bajo techo que le permita limar en competición hasta los mínimos detalles con tal de llegar en óptimo nivel a la cita santiaguina.
Barroilhet, poseedor del récord de Chile con los 8.065 puntos logrados en 2012, espera llegar en condición de superar su registro, alcanzar los 8.300, y con ello optar a lo más alto del podio en Santiago 2014.

POR: Fedachi
FOTO: ADO Chile

lunes, 15 de abril de 2013

BRILLANTE INICIO DE TEMPORADA DE GONZALO BARROILHET


El chileno, quien espera acercarse en Götzis (25 y 26 de mayo) al nivel de la marca “A” para el Mundial en Moscú (8.200 puntos; ya tiene la “B’’), tuvo un fin de semana de lujo en el “Seminole Invitational” en Tallahassee con su mejor registro en bala con 14.53; muy cerca de su récord de Chile en los 110 vallas (13.78), con 13.83; y con una garrocha muy prometedora de 5.07 en su debut con carrera de 16 pasos: “Comencé en gran forma el año, y estoy invitado a Götzis. Ahí buscaré los 8.100 puntos o más, pues con ese nivel de marcas ya puedo optar a ubicarme entre los ocho primeros en el Mundial en Moscú, donde espero estar por sobre los 8.250 puntos y concretar esa meta, que es el gran objetivo del año”, dijo el decatleta desde Estados Unidos. Fue en el mundialmente afamado Meeting invitacional de Pruebas Combinadas en Götzis donde por primera vez un ser humano pasó la mítica barrera de los 9.000 puntos “deca’’, con los 9.026 que anotó el checo Roman Sebrle en 2001; y fue ahí mismo donde el también checo Tomas Dvorak registró en 2000 la quinta mejor marca All Time con 8.900 unidades. Es que al certamen austríaco sólo entran los mejores del orbe y ello lo convierte en una competición de grueso calibre y que se presta para registros de alto nivel técnico. Tanto como para estimar que los días 25 y 26 de mayo en el llamado Hypo-Meeting, el máximo decatleta criollo de todos los tiempos, el atleta ADO Gonzalo Barroilhet, invitado a Götzis en su calidad de 28o del ranking mundial 2012, puede aspirar con prestancia a mejorar su maximarca criolla fijada en 8.065 puntos (2012) y a superar los 8.100 puntos de manera de irse acercando a la mínima “A” para el Mundial en Moscú (agosto) fijada en 8.200 unidades (la “B”, de 8.000, ya la tiene), en busca de su gran objetivo: alcanzar el Top Ten mundialista, para lo que requiere estar sobre los 8.200. El decatleta tuvo un fin de semana de lujo en Estados Unidos, que corrobora su optimismo: en el “Seminole Invitational” en Tallahassee alcanzó su mejor marca en bala con 14.53; estuvo muy cerca de su récord de Chile en los 110 vallas (13.78 de 2008), con 13.83; y registró una garrocha muy prometedora de 5.07 en su debut con carrera de 16 pasos, que este año puede llevarlo a concretar un tremendo brinco pues con carrera de 14 alcanzó un mejor registro de 5.45 y logró la mejor garrocha de los Olímpicos 2012 en el marco del “deca” con 5.40 metros. “Fue un tremendo fin de semana, me fue muy bien y el resto de la temporada se ve bastante bien como para mejorar mis marcas. Hace tres semanas hice además mi mejor registro en disco con 47.30 y en el próximo torneo en dos semanas más espero mejorar los récord de Chile de garrocha y vallas”, dijo Barroilhet desde Estados Unidos. Barroilhet, 13 en los Juegos Olímpicos Londres 2012 (7.972 puntos), ya tiene la marca mundialista “B” (8.000) con los 8.065 conseguidos el año pasado (las marcas en las combinadas son válidas desde enero de 2012), pero su objetivo es, “irme acercando a la marca A para el Mundial, pues con ese nivel de registros, digamos sobre los 8.200 puntos, puedo optar a ubicarme entre los ocho primeros en Moscú. Ese es el objetivo. Por eso me motiva mucho estar invitado a Götzis ya que es una plaza que se presta para registros de alto vuelo y como será mi primer decatlón del año la meta ahí es estar sobre los 8.100 o mejor, de manera de irme acercando a los 8.200 para la fecha del Mundial. Estoy trabajando con muchas ganas para tener un gran año”, dijo el decatleta.

POR: María Elena Guzmán/ADO Chile
FOTO: ADO Chile

martes, 25 de septiembre de 2012

CÓMO VIVE GONZALO BARROILHET, "MÍSTER OLIMPIA"


El sábado pasado, la revista "Sábado" de El Mercurio publicó en sus primeras páginas un notable reportaje a la vida de Gonzalo Barroilhet, uno de los mejores deportistas chilenos de la actualidad. En este reportaje, "Gonzo" habla de su vida, su rutina, por qué tomó la decisión de irse a Estados Unidos y lo que han significado para él los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Por eso, tomamos la decisión de reproducirlo, con el objetivo de que más personas conozcan un poco más de aquel chileno que vive en Florida y al que llaman, con justicia, "Míster Olimpia". 

En el casillero de Gonzalo Barroilhet hay una pelota de fútbol americano, un frasco de suplementos alimenticios y zapatillas. Zapatillas negras, blancas, rojas, de cuero y acrílicas. Zapatillas con clavos, con lenguas de velcro, con cara de tigre. Zapatillas como lanchas y zapatillas con cintura de avispa. Dieciséis pares de zapatillas.
Tiene más. Nueve pares en una maleta que empacó en Londres y que todavía no se anima a deshacer, porque está en la casa de su entrenador y Barroilhet está cansado y de vacaciones. Hoy día no anda ni en buzo ni en patas de lycra. Anda con pantalones cafés y camiseta azulosa y unas zapatillas negras con cordones naranja.
Pero lo de Barroilhet no es obsesión de coleccionista, sino de decatleta, una prueba que dura dos días y abarca diez eventos distintos. Barroilhet salta a lo largo, a lo alto, y más alto todavía, afirmándose en una garrocha. Lanza una bala, un disco y una jabalina. Corre cien metros y luego cuatrocientos. Al día siguiente comienza saltando las vallas y termina con dolor en las piernas, corriendo, de nuevo, mil quinientos metros. Entonces se acaba el decatlón.
En Londres, Barroilhet fue el que puntuó más alto en el salto con garrocha. En la tabla final, fue el número trece. Al final del segundo día, cruzó la meta y pensó en su madre. Después se sumergió en una tina llena de hielo, durante diez o doce minutos.
El decatlón es una prueba tan larga que la mujer de un campeón olímpico dijo en Atlanta 1996 que la medalla se la deberían haber dado a ella sólo por haber visto la competencia completa. Es una competencia exigente, transpirada y más tortuosa que película escandinava. De hecho, se introdujo en Estocolmo, durante los Juegos Olímpicos de 1904. "Usted, señor, es el atleta más grande del mundo", le dijo el rey sueco al primer hombre que se coronó campeón del mundo.
El más grande. No el más rápido, ni el más fuerte, ni el más ágil, ni el más preciso. Ésta es la prueba del equilibrio. La tabla premia consistencia, no perfección. Los campeones jamás terminan primeros en los diez eventos. No se puede ser el mejor en diez cosas distintas.
Barroilhet lo describe como si estuviera citando un libro de autoayuda. "En el decatlón llegas, estás en tu prueba y no te preocupas de lo que pasó antes ni de lo que viene después. Estás en el disco y no piensas ni en la garrocha ni en los mil quinientos. Terminas tu último lanzamiento, te cambias los zapatos y das vuelta la página".
Es un atleta, es un deporte, son diez eventos distintos y nueve zapatillas. ¿Nueve? Nueve. Barroilhet es selectivo, pero ocupa las mismas para la bala y el disco.
Estamos en Tallahassee, la capital del estado de Florida. Es una ciudad con un centro pequeño y demasiadas plazas comerciales. Sería deprimente sino fuera porque hay tres universidades, unos robles de barbas raras, y porque la lluvia estalla pero se va. Barroilhet se acaba de cambiar a una casa que queda a unos diez minutos del centro y que comparte con un garrochista.
Barroilhet vive aquí hace cinco años. Es uno de los atletas chilenos con mayores proyecciones internacionales. Además de Londres, este año deslumbró en un campeonato en Charlottesville, Virginia. No sólo quebró su propio récord, sino que además superó la barrera de los ocho mil puntos. Solamente un grupo selecto se encarama sobre esa marca. Apenas cinco latinoamericanos han llegado tan arriba.
En Londres, Barroilhet no sólo fue uno de los deportistas mejor evaluados. También cosechó piropos. "¿De dónde salió este chileno guachón?", fue el titular de Las Últimas Noticias.
Llega a la entrevista montado en "la guachona", una moto con alforjas en los costados y tubos a la vista. Estaciona, se saca el casco y se pone de pie. Un metro noventa y siete centímetros. Noventa y cinco kilos. Si hay grasa, está escondida. Barroilhet es grande, pero delgado. Delgado, pero fuerte. Tiene algo de velocista, pero también de lanzador. Como un Frankenstein, pero en versión olímpica. No tiene cara de monstruo.
Estudió en el Colegio Cordillera y no le gusta hablar de su polola. Almorzamos crepes. Pide uno que se llamaba Machine y que tiene pedazos de vacuno, pavo, pollo y chancho.
A Barroilhet le gustan muchas cosas distintas. Llegó a Tallahassee porque no quería tener que escoger entre una carrera profesional y otra deportiva. Primero trató en Chile. Estudió Ingeniería Comercial en el campus San Joaquín de la U. Católica, se entrenó para diez pruebas distintas en San Carlos de Apoquindo y pasó demasiadas horas arriba de un auto.
Eso duró un año. Después mandó un par de correos electrónicos, se compró un pasaje a Tallahassee y voló hasta Florida State University, una universidad cuyo presupuesto en becas deportivas es seis veces más generoso que el promedio estadounidense.
Se sube de nuevo a la moto y me dice que lo siga. Le voy mirando la espalda. La polera azulosa tirita como una bandera. Barroilhet señaliza a la izquierda y tomó el camino del campeón. Así se llamaba la calle: Champion's Way.
Estamos en su universidad. Le comento que en el camino vi unas casas de fraternidades. Me dice que lo invitaron a una, pero no quiso. Él no paga para hacerse amigos.
En la universidad lo aceptaron con beca completa. Durante los últimos cinco años, Barroilhet ha dividido su tiempo entre el atletismo y los estudios. Partió con un pregrado en Economía, y siguió con un MBA. Mientras caminamos, me explica las ventajas. La más importante es que aquí, a diferencia de en Chile, la pista de atletismo queda a minutos de la sala de clases.
Barroilhet terminó su MBA justo antes de partir a los Juegos Olímpicos. Ahora piensa dividir su tiempo otra vez: tardes de atletismo, mañanas de oficina. Quiere representar a Chile en Río, pero no piensa pasarse los próximos cuatro años sin ejercer su profesión. Ahora está buscando trabajo.
Su entrenador, Dennis Nobles, pronostica que la próxima temporada será buena. Barroilhet debería estar promediando alrededor de 8.300 puntos. Eso le permitiría coquetear con una medalla en Moscú, durante el Mundial de Atletismo. Nobles piensa que para Río 2016 el atleta debería haber pasado del flirteo a la conquista. .
Lo voy a visitar a su oficina y pregunto qué opina de los planes de Barroilhet. Si no debería dedicarse por completo al deporte en vez de pasar medio día en una oficina. El entrenador dice que no. Al menos no por ahora. Y que nadie puede entrenar diez horas al día.
"Hay días en que Barroilhet se demora seis horas en completar su rutina", dice. Pero hay otro factor. Nobles lo llama "tiempo casual". La sala de pesas no está en el mismo edificio que la pista de atletismo. "Le toma tiempo atravesar el campus. No debería, pero se distrae en el camino".
Un ejemplo.
Caminamos con Barroilhet hacia el estadio de fútbol americano. Primer encuentro: su antigua tutora, acompañada de una sobrina. Le sonríe a la sobrina: "Hola, soy Gonzo". Luego conversa con la tutora. Hablan del verano. De la familia. Del futuro.
El segundo encuentro ocurre en la sala de rehabilitación. "Hey, Mister Olimpia", saluda una mujer. Es kinesióloga. "Es mi amuleto de la suerte", cuenta Barroilhet. Le pregunto si es en serio. Dice que sí. Que se llevó una foto de ella a Londres.
Tercer encuentro. Vamos en dirección a la oficina del entrenador. Aparece una chica con una raqueta de tenis. Le da un abrazo. Debe medir treinta centímetros menos que Barroilhet; es un abrazo de cara contra guata. Sigue camino.
En tiempo real, esto fue poco más de media hora en la vida Florida de Gonzalo Barroilhet. Estoy descontando a sus amigos atletas, a la masajista de ojos azules, a los musculosos en la sala de pesas. Al kinesiólogo orgulloso que miró unos videos suyos en Londres. Que también los vio su hijo. Que ahora el hijo también quiere ser atleta.
Al cabo del paseo, no me sorprendería si alguien le pasara una guagua y le pidiera un beso.
Entonces cuando el entrenador me dice que Barroilhet se distrae en el camino, contesto que sí. Que cómo no. Gonzalo está aquí, entrenando, estudiando o manejando su moto. Pero también está allá, en versión gigante, en una fotografía publicitaria, de terno y en la pista de atletismo. "Saque su MBA y ponga su carrera en la pista rápida".
"Obviamente, es muy popular", dice Nobles.
Le pregunto cómo describiría su personalidad.
"Para ser decatleta tienes que tener una mentalidad diferente", contesta. Menciona una lista de actividades. Las típicas: vida social, estudios, trabajo. Luego el entrenamiento del atleta olímpico. Y eso multiplicado por diez.
"No es un evento ni dos; son diez. Tienes que pasar una enorme cantidad de tiempo en la sala de pesas. Hay que desarrollar músculos para correr, para lanzar, para saltar, para la garrocha. Es muy demandante. Entonces tienes que ser muy bueno balanceando tantas actividades. Y yo diría que esa es su mayor virtud", dice Nobles.
Hablamos del salto con garrocha. Su fortaleza, dice el entrenador, es que es muy bueno al despegarse del suelo.
¿Y si se concentrara sólo en esa prueba?
"Le he preguntado. Pero se aburre fácilmente. Es que concentrarse en una sola cosa no va con él".
Barroilhet dice lo mismo.
-Tengo un poco de déficit atencional.
Barroilhet no juega bachillerato, ni dominó, ni tablero chino ni barquito hundido. Lo suyo no son los juegos. Francamente, dijo en una entrevista, no iba a los Juegos Olímpicos a participar. Iba a competir.
Si no tiene rivales, se los inventa. Suele entrenar solo, porque el suyo es un deporte individual y porque no abundan los decatletas en el mundo. Pero entonces se pone a echarles carrera a quienes estén entrenando en la pista. Dice que lo hace "en buena". Que todos terminan "calentándose". Que al final corren más rápido.
"No es para decir: soy mejor que tú. Aunque siempre termino siendo mejor".
Su risa es ronca.
Si no hay nadie con quien competir, se imagina que los árboles lo miran y aplauden. Hoy día, Gonzalo Barroilhet camina sobre el rekortán dando pasos muy largos. Mientras paseamos, se pone a aplaudir. Se está acordando de un momento feliz en Londres.
Fueron apenas unos segundos. Sujetaba su garrocha por el costado y se preparaba para su tercer salto, visualizando lo que tenía que hacer. Lo que tenía que hacer era atravesar la barra, pero sin botarla esta vez. Los dos primeros intentos habían sido nulos. Uno más y se quedaba sin puntos. Entonces los escuchó. Primero despacio y luego más fuerte. Eran aplausos, como los de los árboles en su cabeza.
"Pero estaba pasando de verdad", recuerda Barroilhet, aplaudiendo todavía.
El tercer salto le salió bien. También los siguientes.
Al día siguiente almorzamos de nuevo. Esta vez comida japonesa. Barroilhet tiene una cicatriz en la frente. No se acuerda cómo se la hizo. Era uno de esos niños que crecieron rodeado de primos, en el campo de sus abuelos, arriba de un caballo, abajo del caballo, en las patas de los caballos.
Miro la cicatriz y le pregunto si le gustaría aparecer en un reality.
-No. Si llego a ser conocido, no quiero ser conocido por eso.
Eso es hacer show, dice.
-¿Por qué te enoja que te pregunten por tu polola?
-Valoro la privacidad.
Quiero saber qué opina de las condiciones de los atletas en Chile, pero él no sabe cuáles son esas condiciones. Vive en Estados Unidos. Entonces le pido que me hable de su propia experiencia con la Federación de Atletismo. Dice que no le gusta quejarse.
-¿Sientes que la gente pierde mucho tiempo quejándose?
-Es una mentalidad americana. Si hay un problema, lo arreglas. No sé qué otro tipo de problemas tendrán los otros atletas. Es que estoy tan separado de Chile que tal vez sean condiciones horrorosas. Gracias a Dios, vengo de una familia que me ha podido dar todo lo que necesito y me conseguí una beca, pero mis condiciones han sido rebuenas.
Además de la beca que le dio Florida State, cuenta con el financiamiento de ADO. Ahora que se le termina la beca se consiguió un auspicio de Zuko.
Barroilhet dice que sus condiciones han sido buenas. Pero ha pasado cinco años en Tallahassee y sólo ha podido entrenar dos temporadas completas. Se lesionó un hombro. Después el otro. Su entrenador y su antiguo compañero de casa dicen que ni chistó. Una semana después de su cirugía ya estaba de vuelta en la sala de pesas.
En su familia no hay deportistas olímpicos. Su papá, Alfonso Barroilhet, es ingeniero comercial. Su mamá, Josefina Costabal, jugaba tenis, pero nunca lo hizo de manera profesional.
"Mi madre murió en 2002, de leucemia. Fue durísimo, para quién no va a ser. Pero mira. Salimos adelante como familia, nos unimos más que nunca. Y nos tocó madurar un poco antes que el resto, pero salimos adelante", dice.
Es el cuarto de cinco hermanos. Todos se dedican a cosas distintas. Su hermana mayor es consagrada. Su hermano es arquitecto, la tercera es publicista y el menor estudia Ingeniería Comercial.
Entonces se acuerda de otro momento feliz. "Uno se pregunta por qué pasan estas cosas. Pero veo cómo está mi familia ahora y estamos todos contentísimos. Era cosa de vernos en Londres. Desde el 95 que no estábamos los cinco hermanos juntos".
Cumplió 26 años hace un par de semanas. Los celebró con ellos, en Barcelona. "Mirando para atrás, qué año más increíble. No me quejo. Lo pasé bien. Ha habido hartos desafíos. Ahora mismo estoy desempleado, comenzando esta nueva etapa. Obviamente estoy asustado, pero hay que salir adelante nomás".
Es como en el decatlón.
"Lo peor que puedes hacer es pensar: pucha que hice mal la prueba. ¿Te fue mal en las vallas? Pasaste la línea y das vuelta la pagina".
O te cambias las zapatillas.

POR: Andrea Muñoz/El Mercurio

jueves, 9 de agosto de 2012

DECATLETA GONZALO BARROILHET TERMINA 13º EN LONDRES


El atleta Gonzalo Barroilhet culminó su participación en los Juegos Olímpicos de Londres y se ubicó en el puesto número 13 del decatlón. El chileno obtuvo un puntaje de 7972, al cerrar sus competiciones con los 1500 metros planos. Dentro de todas las pruebas, el nacional fue el mejor en el salto con garrocha al marcar 5.40 metros este jueves en el estadio Olímpico de Stratford, ante la gran ovación del público presente, lo que le entregó 1035 unidades para la tabla general. En esta jornada, ya había competido sin mucho éxito en los 110 metros con vallas, donde hizo una marca de 14.12 segundos (959 puntos), lejos de su mejor registro de 13.78. Además, en el lanzamiento de la jabalina marcó 57.25 en su mejor intento. En el lanzamiento del disco realizó un intento de 41.27 metros (766 puntos). El miércoles había competido en los 100 metros planos (11.18 segundos y 821 puntos), salto largo (6.80 metros y 767 puntos), lanzamiento de la bala (14.49 metros y 758 puntos), salto alto (2.05 metros y 850 puntos) y 400 metros (51.07 segundos y 766 puntos). El podio estuvo compuesto por el estadounidense Ashton Eaton quien se proclamó campeón olímpico con una puntuación de 8.869 puntos, mientras que su compatriota Trey Hardee fue plata (8.671 puntos) y el cubano Leonel Suárez bronce (8.523 puntos). De esta forma Barroilhet cierra su participación en su segunda cita olímpica tras haber dicho presente en Beijing 2008.

POR: Emol
FOTO: Mauricio Palma/ADO Chile

BARROILHET GANA EL SALTO CON GARROCHA Y QUEDA 10º


Una gran actuación cumplió el atleta chileno Gonzalo Barroilhet en el salto con garrocha del decatlón de los Juegos Olímpicos de Londres 2012. El nacional fue el mejor de esta prueba al marcar 5.40 metros este jueves en el estadio Olímpico de Stratford, ante la gran ovación del público presente, lo que le entregó 1035 unidades para la tabla general. De esta forma, cumplidas ocho pruebas que reúne diez exigentes competencias, el atleta está ubicado 10° en las posiciones con 6646 puntos, remontando muchos puestos desde que inició el día, cuando comenzó 21° tras las cinco pruebas del miércoles. En esta jornada, Barroilhet compitió sin mucho éxito en los 110 metros con vallas, donde hizo una marca de 14.12 segundos (959 puntos), lejos de su mejor registro de 13.78. Más tarde tomó parte del lanzamiento del disco, donde realizó un intento de 41.27 metros (766 puntos) y completó su jornada en Londres con esta gran actuación en la garrocha. El miércoles había competido en los 100 metros planos (11.18 segundos y 821 puntos), salto largo (6.80 metros y 767 puntos), lanzamiento de la bala (14.49 metros y 758 puntos), salto alto (2.05 metros y 850 puntos) y 400 metros (51.07 segundos y 766 puntos). Las últimas dos pruebas de Barroilhet serán el lanzamiento de la jabalina (13.30 horas de Chile) y los 1.500 metros (16.20 horas), donde definirá su opción de conseguir la medalla de bronce. El tercer puesto pertenece en este momento al alemán Rico Freimuth, quien suma 6927 unidades.

POR: Emol
FOTO: Reuters

martes, 7 de agosto de 2012

BARROILHET VA POR UNA "DECENA MÁGICA" EN LONDRES 2012


El máximo decatleta criollo de todos los tiempos lo aseveró en el verano y hoy lo corrobora: buscará un lugar entre los ocho mejores en los Juegos Olímpicos. ¿Es una meta posible? Mañana entrará al primero de los dos días de la gran combinada olímpica con el score de presentación número 21 con su reciente récord de Chile de 8.065 puntos. Pero si logra cumplir con sus aspiraciones y estar por sobre los 8.150 en Londres 2012, el panorama cambiaría su favor. Las estadísticas mundiales y los índices del deportista avalan mayores aspiraciones: considerando los últimos dos torneos de las series mundiales absolutas, esto es, los Olímpicos de Beijing 2008 y el Mundial de Daegu 2011, para optar a un Top Ten olímpico hay que estar en el rango de los 8.200 puntos, y hoy el chileno ya va en 8.065. Pero hay más: aunque es distinto efectuar una marca en una prueba por sí sola, que en el marco de un decatlón, si se hace el ejercicio de considerar sus mejores registros en cada uno de los 10 eventos, hoy Gonzalo Barroilhet posee una sumatoria potencial de nada menos que 8.332 unidades para el “10 en uno’’. “Vengo a hacer un muy buen trabajo, a mejorar mi marca, y sigo con mi objetivo de estar entre los ocho mejores’’, indicó esta tarde Gonzalo Barroilhet. Son los “hombres 10’’ del atletismo: aquellos que nunca lograrán la excelencia específica suprema que sí pueden alcanzar aquellos que se centran en una sola prueba, pero que, como contrapartida, son los más completos, los que pueden competir en dos días seguidos sin caer en el camino del cansancio… Realmente, los reyes, los mejores exponentes del citius, altius, fortius: los decatletas. Y en ese panorama amplio que presenta la combinada de las 10 pruebas, la “decena mágica’’, es que un chileno quiere hacer historia en los Juegos de la XXX Olimpíada Londres 2012. Porque Gonzalo Barroilhet lo dijo en el verano, cuando su sumatoria recién se empinaba por los 7.986 puntos; lo refrendó en abril cuando pasó los ocho mil, con sus 8.065; y lo aseveró nuevamente esta tarde en la previa de su debut olímpico de mañana, cuando a las 10.10 hora local largue en la primera serie de los 100 metros deca: quiere entrar en el Top Ten olímpico. ¿Es una meta posible? Hoy Barroilhet está 30º en el ranking mundial y 21º entre los 35 competidores que mañana enfrentarán los Juegos, entre los que brilla el estadounidense Ashton Eaton con su brillante y flamante récord mundial de 9.039 puntos, seguido de tres decatletas que superan los 8.500: el alemán Pascal Behrenbruch con 8.558, el belga Hans Van Alphen con 8.519 y el holandés Eelco Sintnicolaas con 8.506. Tras ellos hay 11 multiespecialistas que superan los 8.200 y luego hay otros siete con marcas en el rango entre los 8.100 y los 8.050, entre ellos el chileno Barroilhet. Y, ojo, que la distribución de los registros de este año olímpico es similar a la registrada en 2008, el anterior año olímpico: un atleta sobre 8.800; cinco, sobre 8.500; 11 sobre 8.200; y nueve entre los 8.100 y los 8.050. De manera que es esperable que los registros olímpicos aquí en Londres sigan la tendencia de los de Beijing 2008. En ese marco, las estadísticas mundiales y los índices de Barroilhet avalarían sus aspiraciones: considerando los últimos dos torneos de las series mundiales absolutas, esto es, los Olímpicos de Beijing 2008 y el Mundial de Daegu 2011, para optar a un Top Ten olímpico hay que estar en el rango de los 8.200 puntos, y hoy el chileno ya va 8.065. Lo cierto entonces es que si Barroilhet no mejora su marca de 8.065 en al menos 100 puntos aquí en Londres, sus posibilidades de un Top ten serían muy bajas. Pero hay más, porque aunque es distinto efectuar una marca en una prueba por sí sola, que en el marco de un decatlón, si se hace el ejercicio de considerar sus mejores registros en cada uno de los 10 eventos, hoy Gonzalo Barroilhet posee una sumatoria potencial de nada menos que 8.332 unidades. El decatleta tiene un alto objetivo olímpico: quedar entre los ocho mejores, para lo que necesita estar cerca sobre los 8.200 puntos. Es cierto: su puntaje de hoy está lejano aún a ese score, pero también es verdad que ya se acerca ya a los 8.100 y que en el Trofeo de Brasil (agosto de 2011), tuvo un error en la bala que le costó 200 puntos, y pese a ello logró un total de 7.850, por lo que hoy Barroilhet ya está en posición potencial de llegar muy pronto en su curva de rendimiento a los 8.150: un registro que, efectivamente, lo acercaría a sus metas. Y es que, en rigor, hablan las estadísticas: considerando los últimos dos torneos de las series mundiales absolutas, esto es, los Olímpicos de Beijing 2008 y el Mundial de Daegu 2011, con 8.065 se puede optar hoy hipotéticamente al lugar 14, puesto que en Beijing esa posición se alcanzó con 8.055 y en Daegu, con 8.069. Para optar a un Top Ten olímpico, las cifras de estos dos torneos indican claramente que hay que estar en el rango de los 8.200, porque en 2008 el décimo logró 8.194 y en 2011, 8.158. Y, para estar entre los ocho mejores hay que situarse igualmente en los 8.200 o superior: en Beijing 2008 el octavo acumuló 8.220, mientras que en Daegu 2011 el octavo alcanzó un total de exactos 8.200. El “Hombre 10’’ de la selección criolla pasó hace cuatro meses la barrera de los ocho mil. Y, ojo, que no se trata sólo de una barrera sicológica, sino del límite que divide a los buenos decatletas participativos, de aquellos que están listos para catapultarse al nivel mundial. Pero los avances de Barroilhet no se detienen allí, porque este año ha logrado marcas de excelencia en dos de sus pruebas más fuertes: corrió los 110 metros con vallas en 13.81 (+1.6 de viento), crono que se alza como su mejor marca desde 2008, cuando batió el record chileno con 13.78; y consiguió su mejor registro personal en salto con garrocha con 5.45 metros, mejorando los 5.35 de 2008 y estampando la segunda mejor marca de la historia de Chile sólo superado por el record del recordado maximarquista nacional Thomas Riether y sus vigentes 5.50 de 1992. De manera que Barroilhet va a llegar absolutamente lanzado a la pista y campo de Londres. Gonzalo Barroilhet, a partir de la garrocha y las barreras, ha desarrollado con excelencia el resto de los eventos de la combinada: ya sea en las pruebas por sí solas, o en el marco del deca, sus mejores índices son de 10.99 en los 100 metros; 7.29 en el salto largo; 14.34 en la bala; 2.06 metros en salto alto; 50.60 en los 400 metros; 46.38 en el disco: 57.80 en la jabalina; y 4.47,00 en los 1.500 metros. Todo ello sumado, le daría un total para las 10 pruebas de nada menos que 8.332 unidades: una sumatoria soñada. Pero, por cierto, es muy diferente a hacer este ejercicio sumatorio, que lograr ejecutar sus mejores registros en cada evento, en el desgastante trabajo de dos días. Sin embargo, este ejercicio es absolutamente válido a la hora de estimar con seriedad los alcances a los que puede llegar el chileno en el marco del decatlón. Barroilhet, quien con sus 8.065 pasó a integrar el exclusivo grupo de los cinco atletas de Sudamérica que han pasado la mítica barrera de los ocho mil, junto al recordman sudamericano el argentino Tito Steiner y sus 8.291 de 1983; y a los brasileños Pedro Ferreira con 8.266 de ’87, Luiz Cardoso con 8.115 de 2011, y Carlos Bezerra con 8.068 de 2011, tuvo en aquella ocasión parciales de excelentes 10.99 en 100 metros; 6.96 en salto largo; 14.34 en bala; 2.06 en salto alto; 50.84 en 400 metros 14.14 en 110 vallas; 45.22 en disco; 5.30 en garrocha; 54.70 en jabalina; y 4.49,10 en 1.500 metros. La comparación con los registros en su anterior récord de 7.986, esto es, 11.06 en 100; 7.05 en largo; 14.21 en bala; 2.05 en alto; 51.08 en 400; 14.23 en vallas; 43.40 en disco; 5.30 en garrocha; 56.24 en jabalina; y 4.54,34 en 1.500, indican que el chileno mejoró en siete de las 10 pruebas. Y con ese aliento llegará mañana los Juegos de la XXX Olimpíada Londres 2012, en busca de historia para Chile.

POR: María Elena Guzmán/ADO Chile
FOTO: ADO Chile

sábado, 21 de abril de 2012

BARROILHET BATE RÉCORD CHILENO Y ES 3º DEL MUNDO


El atleta ADO se convirtió en uno de los cinco hombres de Sudamérica que han logrado pasar la cifra mítica para la decena mágica y con sus 8.065 puntos batió ampliamente el récord de Chile (7.986 de 2011), colocándose además en el quinto lugar del ranking sudamericano permanente, en el marco de una combinada que tuvo como plato fuerte el salto con garrocha con 5.30 metros y los 100 metros con 10.99. El sólido Barroilhet, clasificado ya para los Juegos Olímpicos, venía de ganar hace dos meses la Conferencia Indoor justamente en la específica de la pértiga. Una acción sencillamente brillante, que lo pone tercero en el ranking mundial 2012; que lo acoge en el exclusivo grupo de los cinco hombres de Sudamérica que han logrado superar la barrera de los ocho mil puntos; y que ratifica su inobjetable ascenso a cada vez mayores rendimientos de cara a los Juegos de la XXX Olimpíada Londres 2012, logró el decatleta ADO Gonzalo Barroilhet, tras conseguir un registro de 8.065 puntos que le valió el triunfo en la Conferencia de la Costa Atlántica, en Charlottesville (Estados Unidos), en representación de la Florida State University. Con ello superó su propio récord de Chile para la decena mágica, logrado en los Panamericanos Guadalajara 2011 con 7.986a puntos. Barroilhet venía de ganar hace dos meses la prueba específica de la garrocha en la Conferencia Indoor (5.35), y esta vez fue justamente la pértiga, que además es su prueba de origen junto con las vallas, su plato más fuerte en la consecución de esta sumatoria que lo va acercando cada vez a su objetivo de llegar a los Juegos Olímpicos en el rango de los 8.200 puntos que le abrirían el Top Ten olímpico, según confirman las estadísticas. Barroilhet se pone así tercero en el listado global provisional 2012, tras el sudafricano Willem Coertzen con 8.244, y del estadounidense Isaac Murphy, con 8.067. Y a nivel sudamericano pasó a integrar el exclusivo grupo de los cinco atletas de la zona que han pasado la mítica barrera de los ocho mil, junto al recordman sudamericano el argentino Tito Steiner y sus 8.291 de 1983; y a los brasileños Pedro Ferreira con 8.266 de ’87, Luiz Cardoso con 8.115 de 2011, y Carlos Bezerra con 8.068 de 2011. En el Lannigan Field de la Universidad de Virginia, Barroilhet anotó parciales de excelentes 10.99 en 100 metros; 6.96 en salto largo; 14.34 en bala; 2.06 en salto alto; 50.84 en 400 metros 14.14 en 110 vallas; 45.22 en disco; 5.30 en garrocha; 54.70 en jabalina; y 4.49,10 en 1.500 metros. La comparación con los registros en su anterior récord de 7.986, esto es, 11.06 en 100; 7.05 en largo; 14.21 en bala; 2.05 en alto; 51.08 en 400; 14.23 en vallas; 43.40 en disco; 5.30 en garrocha; 56.24 en jabalina; y 4.54,34 en 1.500, indican que el chileno mejoró en siete de las 10 pruebas. Es más, logró su mejor registro en los 100 metros. El decatleta tiene un alto objetivo olímpico: quedar entre los ocho mejores, para lo que necesita estar cerca sobre los 8.200 puntos. Es cierto: su puntaje de hoy está lejano aún a ese score, pero también es verdad que hoy se acercó ya a los 8.100 y que en el Trofeo de Brasil (agosto pasado), tuvo un error en la bala que le costó 200 puntos, y pese a ello logró un total de 7.850, por lo que hoy Barroilhet ya está en posición potencial de llegar muy pronto en su curva de rendimiento a los 8.100: un registro que, efectivamente, lo acercaría a sus metas. Y es que, en rigor, hablan las estadísticas: considerando los últimos dos torneos de las series mundiales absolutas, esto es, los Olímpicos de Beijing 2008 y el Mundial de Daegu 2011, con 8.065 se puede optar hoy hipotéticamente al lugar 14, puesto que en Beijing esa posición se alcanzó con 8.055 y en Daegu, con 8.069. Para optar a un Top Ten olímpico, las cifras de estos dos torneos indican claramente que hay que estar en el rango de los 8.200, porque en 2008 el décimo logró 8.194 y en 2011, 8.158. Y, para estar entre los ocho mejores hay que situarse igualmente en los 8.200 o superior: en Beijing 2008 el octavo acumuló 8.220, mientras que en Daegu 2011 el octavo alcanzó un total de exactos 8.200. Sin embargo, considerando los registros alcanzados en sus pruebas hechas de manera individual (no en el marco del “deca’’), el atleta posee mejores indicadores personales de 11.04 en el hectómetro; 7.29 en salto largo; 50.60 en 400 metros; 13.78 en 110 vallas; 46.00 en disco; 5.35 en garrocha; 57.80 en jabalina; y 4.47,00 en el kilómetro y medio. Por cierto, es distinto efectuar una marca en una prueba por sí sola, que en el marco de un decatlón, pero si Gonzalo Barroilhet logra ejecutar sus mejores registros en el complejo arte del conjunto de las 10 pruebas, su objetivo olímpico puede ser una realidad en Londres 2012.

POR: María Elena Guzan/ADO Chile
FOTO: Mauricio Palma/ADO Chile